Herencia transfronteriza entre Suiza y España: qué ley se aplica a los herederos

Herencia transfronteriza: ¿ley suiza o ley del país de residencia? Guía 2026

Clock icon 14 minutos de lectura | Actualizado el 26 de agosto de 2026

Autor: Brice DELHOME

📌 En resumen: qué ley rige una herencia Suiza-España
  • Decide la última residencia habitual del causante, no su nacionalidad: el artículo 90 de la LDIP en el lado suizo y el artículo 21 del reglamento europeo 650/2012 en el español señalan ambos la ley del último domicilio, para todo el patrimonio. Quien fallece siendo español en Ginebra deja una sucesión de derecho suizo.
  • La trampa: la ley civil y el impuesto no siguen la misma regla. No hay convenio hispano-suizo sobre sucesiones. Un cantón puede eximir por completo al hijo y España gravarle igualmente, con una diferencia decisiva: desde 2018 los residentes en Suiza pueden aplicar la normativa autonómica, que llega a bonificar el 99 por ciento.
  • El coste que nadie presupuesta: la parte llega en francos y los gastos se pagan en euros. Sobre 300 000 CHF repatriados, un margen bancario del 1,5 por ciento cuesta 4 500 CHF; con ibani y un margen del 0,15 por ciento a ese importe, la misma operación cuesta 450 CHF.

Una cuenta en Ginebra, un piso en Valencia, hijos a un lado y otro: la pregunta llega siempre en el peor momento y casi siempre en el orden equivocado. Se pregunta «cuánto voy a pagar» mucho antes de preguntarse qué ley se aplica.

Son dos sistemas distintos. La ley aplicable determina quién hereda, en qué proporciones y de qué podía disponer libremente el causante en vida. La fiscalidad obedece a reglas completamente separadas, y entre Berna y Madrid no existe ningún convenio que reparta el derecho a gravar. Una herencia puede perfectamente regirse por el derecho suizo y liquidarse en España.

Esta guía desmonta los dos mecanismos uno tras otro, con los textos que los sostienen y casos con cifras. Sirve a la numerosa comunidad española de Ginebra, Zúrich y Basilea, a los suizos instalados en Madrid, Barcelona o la Costa del Sol, y a cualquier familia con patrimonio a ambos lados. No sustituye al notario: permite llegar a su despacho sabiendo qué preguntas importan.

1. La regla básica: decide la última residencia habitual

La ley aplicable a una sucesión transfronteriza es la del Estado en el que el causante tenía su última residencia habitual, y cubre todo el patrimonio, mobiliario e inmobiliario, estén donde estén los bienes. La nacionalidad del causante, el lugar de sus cuentas y el país que le pagaba la pensión no cambian nada por sí solos.

Lo que dice el derecho suizo

El artículo 90 apartado 1 de la ley federal de derecho internacional privado, la LDIP, somete al derecho suizo la sucesión de una persona que tenía su último domicilio en Suiza. El artículo 86 atribuye en paralelo a las autoridades judiciales o administrativas suizas de ese último domicilio la competencia para tramitar la sucesión y resolver los litigios hereditarios. Si el causante estaba domiciliado en el extranjero, el artículo 90 apartado 2 remite a las normas de derecho internacional privado del Estado de ese último domicilio.

Lo que se aplica en España

Desde el 17 de agosto de 2015 España aplica el reglamento (UE) 650/2012, el llamado reglamento de sucesiones. Su artículo 21 se basa igualmente en la residencia habitual del causante en el momento del fallecimiento, para la sucesión en su conjunto. Dos rasgos de este texto pesan mucho en un expediente hispano-suizo. El primero es su aplicación universal: a veces designa la ley de un Estado no miembro, y esa ley se aplica igualmente. El segundo es el artículo 34, que admite el reenvío cuando la ley designada es la de un Estado tercero como Suiza.

Situación del causanteLectura suiza (LDIP)Lectura española (regl. 650/2012)Ley aplicable
Español domiciliado en Ginebra desde hace 12 añosÚltimo domicilio en Suiza, art. 90.1Residencia habitual en Suiza, art. 21Derecho suizo, sobre todo el patrimonio
Suizo domiciliado en Barcelona desde hace 20 añosRemisión a las normas españolas, art. 90.2Residencia habitual en España, art. 21Derecho español, con el derecho civil catalán
Español residente en Madrid con cuentas en ZúrichSin domicilio suizoResidencia habitual en EspañaDerecho español, incluidas las cuentas suizas
Jubilado suizo instalado en Málaga, piso en GinebraRemisión a las normas españolas, art. 90.2Residencia habitual en España, art. 21Derecho español, salvo elección de ley
⚠️ Atención: la residencia habitual no es una casilla administrativa sino una apreciación de hecho. Un jubilado que conserva su empadronamiento en España pero vive once meses al año en el cantón de Vaud puede ser considerado residente habitual en Suiza. Y a la inversa. En España hay además una segunda capa: dentro del propio país conviven el Código Civil y los derechos forales, de modo que la sucesión de un residente en Cataluña, Navarra, Aragón, Galicia, Baleares o el País Vasco no se rige por las mismas legítimas que la de un residente en Madrid.

La única excepción real: los inmuebles

El artículo 86 apartado 2 de la LDIP reserva la competencia exclusiva que reclame el Estado donde se encuentran los inmuebles. España ya no reclama esa competencia exclusiva desde que se aplica el reglamento de sucesiones, lo que simplifica mucho los expedientes hispano-suizos. La reserva sigue viva frente a otros países, sobre todo fuera de la Unión Europea, donde un inmueble puede crear una sucesión escindida, con dos masas y dos leyes.

2. Elegir la ley: qué abrió la reforma suiza de 2025

La elección de ley, o professio juris, permite someter la propia sucesión al derecho de un Estado del que se tiene la nacionalidad, por testamento o por pacto sucesorio. Es la única palanca que corrige la regla de la residencia habitual, y debe ser expresa: ninguna cláusula implícita ni costumbre familiar la sustituye.

Qué cambió el 1 de enero de 2025

El capítulo 6 de la LDIP, dedicado a las sucesiones, se reformó para reducir los conflictos con el reglamento europeo. La modificación entró en vigor el 1 de enero de 2025. El cambio más concreto afecta a los dobles nacionales: un hispano-suizo domiciliado en Suiza puede ahora someter su sucesión al derecho español, algo que el texto anterior excluía en cuanto entraba en juego el pasaporte suizo. La reforma amplía además las posibilidades de elección de foro.

El límite se mantiene: un ciudadano suizo no puede servirse de esa elección para eludir las normas suizas sobre la cuota de libre disposición. La elección del derecho español por un doble nacional sigue por tanto acotada por las legítimas suizas.

La asimetría con el reglamento europeo

En el lado europeo el artículo 22 del reglamento 650/2012 es más amplio: cualquier persona puede elegir la ley de un Estado del que posee la nacionalidad, sin cláusula de salvaguardia equivalente. Un ciudadano suizo residente en Alicante puede así someter su sucesión al derecho suizo y aprovechar plenamente la cuota de libre disposición suiza, más generosa que la del Código Civil español. Es hoy una de las pocas palancas patrimoniales realmente eficaces.

💡 Conviene saberlo: una elección de ley no tiene ningún efecto fiscal. Elegir el derecho suizo no desplaza ni un franco la competencia de las administraciones tributarias, que razonan sobre el domicilio del causante, la situación de los bienes y la residencia del heredero, nunca sobre la ley civil escogida. Las dos cuestiones siguen siendo estancas, y ese es todo el sentido de la sección 6.

3. Legítima: la verdadera distancia entre Ginebra y Madrid

La legítima es la porción de la herencia que la ley reserva a determinados herederos y de la que el causante no puede disponer libremente. Es donde el derecho suizo y el español más divergen, y muy a menudo la única razón por la que merece la pena hacer una elección de ley.

Suiza desde la reforma del 1 de enero de 2023

El derecho sucesorio suizo se reformó el 1 de enero de 2023 en sentido claramente liberal. La legítima de los descendientes pasó de tres cuartos a la mitad de su cuota legal. La legítima de los padres quedó suprimida por completo. La del cónyuge superviviente o pareja registrada sigue fijada en la mitad de su cuota legal. Desde 2023 siempre es posible disponer libremente de al menos la mitad de la herencia.

España, o más bien las Españas

El Código Civil español divide la herencia en tres tercios: el de legítima estricta, el de mejora y el de libre disposición. Los dos primeros están reservados a los descendientes, de modo que la cuota de libre disposición se queda en un tercio. Pero varias comunidades con derecho civil propio se apartan notablemente de ese esquema.

RégimenLegítima de los descendientesCuota de libre disposición
Suiza (desde 2023)La mitad de la cuota legalAl menos 1/2 de la herencia, siempre
Código Civil español2/3 (1/3 estricta y 1/3 de mejora)1/3
Cataluña1/4 del caudal, a repartir entre todos los legitimarios3/4
País Vasco1/3, con libertad para distribuirlo entre descendientes2/3
NavarraLegítima meramente formalPrácticamente la totalidad

Sobre un patrimonio de 1 200 000 CHF dejado por un viudo a sus tres hijos, la diferencia salta a la vista: 600 000 CHF de libre disposición en derecho suizo, frente al equivalente de 400 000 CHF bajo el Código Civil español. Para un empresario ginebrino que quiere favorecer al hijo que continúa el negocio, la diferencia no es teórica. Conviene además recordar que el cónyuge superviviente español no es legitimario en propiedad sino usufructuario del tercio de mejora cuando hay descendientes, una figura que el derecho suizo desconoce y que complica los repartos mixtos.

El pacto sucesorio, un instrumento suizo con equivalentes forales

El derecho suizo admite el pacto sucesorio, contrato por el que una persona ordena su sucesión con sus herederos, incluida la renuncia anticipada. El Código Civil español prohíbe con carácter general los pactos sobre la herencia futura, pero Cataluña, Galicia, Aragón, Baleares y Navarra sí los admiten. Un pacto sucesorio válidamente celebrado en Suiza puede además producir efectos en un expediente europeo: el artículo 25 del reglamento 650/2012 rige su admisibilidad y sus efectos por la ley que habría sido aplicable a la sucesión si el disponente hubiera fallecido el día de su otorgamiento. Asegurarlo exige fijar dos parámetros: el domicilio en el momento de la firma y la elección de ley.

4. Lo que no entra en la herencia

Una parte importante de un patrimonio suizo queda por completo fuera de la masa hereditaria. Ignorarlo lleva a sobreestimar la herencia y, a veces, a discutir por bienes que nunca estuvieron en juego.

El régimen económico matrimonial se liquida antes

Antes de cualquier partición hay que liquidar el régimen económico del matrimonio: el cónyuge superviviente recupera primero lo que le corresponde por ese título, y solo el saldo forma la herencia. Ese régimen tiene sus propias normas de conexión, distintas de las sucesorias, en los artículos 51 a 58 de la LDIP y en el reglamento (UE) 2016/1103. Una pareja casada en España sin capitulaciones y luego instalada en Ginebra puede encontrarse bajo un régimen distinto del que cree. Nuestra guía sobre casarse en Suiza siendo extranjero detalla esa mecánica.

El segundo pilar no es un activo hereditario

Las prestaciones de supervivencia de la previsión profesional no entran en la herencia. Corresponden a los beneficiarios designados por la ley y por el reglamento de la caja, en un orden impuesto que empieza por el cónyuge superviviente y los hijos. Un heredero instituido por testamento no tiene derecho si no figura en ese orden, y quien renuncia a la herencia puede en cambio percibirlas. Los saldos del segundo pilar y de libre paso se tramitan por tanto con la caja de pensiones, no con el notario.

El pilar 3a y los seguros de vida siguen la cláusula de beneficiario

El pilar 3a vinculado y los seguros de vida siguen igualmente una cláusula de beneficiario. El capital se abona directamente a la persona designada, fuera de la partición. Puede sin embargo computarse al calcular las legítimas, hasta el valor de rescate, si el causante trató manifiestamente de eludir a los legitimarios.

💡 El reflejo que hay que tener: pida a la caja de pensiones y a la aseguradora una copia del orden de beneficiarios vigente, antes incluso de acudir al notario. En una familia reconstituida, un excónyuge que sigue figurando como beneficiario de un pilar 3a es un clásico, y caro.

5. ¿Quién tramita la herencia y con qué documentos?

La autoridad competente es en principio la del último domicilio del causante: las autoridades suizas en virtud del artículo 86 de la LDIP, los órganos del Estado de residencia habitual en virtud del artículo 4 del reglamento 650/2012. Los dos sistemas vuelven a converger, pero no expiden los mismos documentos, y ahí es donde el calendario se tuerce.

Certificado de herederos suizoCertificado sucesorio europeo
Expedido porLa autoridad del último domicilio suizo del causante (juez de paz o notario, según el cantón)El notario o el órgano judicial del Estado miembro competente
FundamentoCódigo Civil suizo y LDIPReglamento (UE) 650/2012
AlcanceReconocido en Suiza; en el extranjero, caso por casoCircula de pleno derecho en la Unión, sin efecto automático en Suiza
Uso habitualDesbloquear una cuenta bancaria suiza, inscribir un inmueble en el registro de la propiedad suizoAcreditar la condición de heredero ante un banco o notario en la Unión

Una herencia con bienes a ambos lados exige por tanto a menudo los dos documentos en paralelo. La Oficina Federal de Justicia suiza ha publicado directrices, actualizadas a enero de 2025, sobre las condiciones en que un certificado de herederos extranjero, incluido el certificado sucesorio europeo, puede servir de justificante para una inscripción en el registro de la propiedad suizo.

El bloqueo de las cuentas, paso obligado

Al fallecimiento, la entidad suiza bloquea las cuentas del causante, en ciertos casos incluidas las cuentas conjuntas, hasta que se aporten los documentos sucesorios. Los herederos deben facilitar normalmente el certificado de defunción, el certificado de herederos y, si no residen en Suiza, un documento de identidad compulsado y a veces un certificado de residencia fiscal. Cuente con varias semanas, a veces varios meses, entre el fallecimiento y la primera transferencia efectiva.

⚠️ El calendario fiscal no le espera. El impuesto sobre sucesiones español se liquida en seis meses desde el fallecimiento, prorrogables otros seis si la prórroga se pide dentro de los cinco primeros meses. El certificado de herederos suizo puede llegar después. Es decir, con frecuencia hay que liquidar en España antes de haber cobrado en Suiza: pida la prórroga en cuanto sepa que hay activos suizos y prevea la tesorería.

6. Fiscalidad: sin convenio, pero con normativa autonómica

No existe convenio hispano-suizo para evitar la doble imposición en materia de sucesiones. Cada Estado aplica su derecho interno, y la corrección llega por vía unilateral: la ley del impuesto sobre sucesiones y donaciones permite deducir el impuesto efectivamente satisfecho en el extranjero por bienes situados fuera de España, con el límite del tipo medio efectivo español.

El lado suizo: nada federal, todo cantonal

No hay impuesto federal de sucesiones. La iniciativa que pretendía crear uno, al 50 por ciento por encima de 50 millones de francos, fue rechazada por el 78,3 por ciento de los votantes el 30 de noviembre de 2025, sin que ningún cantón la aceptara. Veinticuatro cantones aplican impuesto de sucesiones; Schwyz y Obwalden no aplican ninguno. El punto de conexión sigue la práctica del Tribunal Federal: el patrimonio mobiliario tributa en el cantón del último domicilio del causante y los inmuebles en el cantón donde se encuentran. El cónyuge superviviente está exento en todos los cantones, y los descendientes directos en casi todos, Ginebra incluida desde 2004. Las excepciones son Vaud, Neuchâtel y Appenzell Rodas Interiores.

El lado español: obligación personal, obligación real

España grava al heredero, no a la herencia. Si el heredero reside en España, tributa por obligación personal sobre todo lo que recibe, esté donde esté, incluidas las cuentas suizas. Si no reside en España, tributa por obligación real, solo sobre los bienes y derechos situados en territorio español.

El punto que más dinero cambia: la normativa autonómica

La escala estatal va del 7,65 al 34 por ciento y se corrige después con coeficientes multiplicadores según el parentesco y el patrimonio previo del heredero. Las comunidades autónomas, en cambio, han bonificado masivamente la línea directa, hasta el 99 por ciento en varias de ellas.

Durante años la normativa autonómica estuvo vedada a los no residentes. La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 3 de septiembre de 2014 abrió esa puerta a los residentes en la Unión y el Espacio Económico Europeo, y las sentencias del Tribunal Supremo de febrero y marzo de 2018 la extendieron a los residentes en terceros países, Suiza incluida, por aplicación de la libre circulación de capitales del artículo 63 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Desde entonces un heredero residente en Ginebra puede aplicar la normativa de la comunidad autónoma donde estuviera el mayor valor de los bienes en España, o la de la residencia del causante según el caso.

⚠️ El error más caro del expediente hispano-suizo: liquidar con la normativa estatal por creer que la autonómica no está disponible al vivir en Suiza. Entre una bonificación autonómica del 99 por ciento y la escala estatal, la diferencia sobre una herencia de 500 000 euros se cuenta en decenas de miles de euros. Si ya se liquidó de más, cabe solicitar la rectificación de la autoliquidación y la devolución de ingresos indebidos, dentro de los plazos de prescripción.

7. Cuatro situaciones concretas, con cifras

Caso 1: jubilado español en Ginebra, hijos en Madrid

Fallecimiento en Ginebra tras quince años de residencia, patrimonio de 1 800 000 CHF, dos hijos residentes en España.

Ley civil: derecho suizo, por el artículo 90.1 de la LDIP y el artículo 21 del reglamento. La legítima de los hijos es la mitad de su cuota legal.
Impuesto suizo: Ginebra exime a los descendientes en línea directa. Factura cantonal cero.
Impuesto español: los hijos residen en España, luego tributan por obligación personal sobre todo lo recibido, unos 950 000 euros cada uno. La comunidad autónoma aplicable es la de la residencia del heredero cuando el causante no residía en España, y en Madrid la bonificación en línea directa reduce la cuota casi a cero. La misma herencia liquidada con la escala estatal habría costado decenas de miles de euros por hijo.

Caso 2: español residente en Madrid con cuentas en Zúrich

Ley civil: derecho español, sobre todo el patrimonio, cuentas suizas incluidas. Se aplican íntegramente las legítimas del Código Civil.
Impuesto suizo: ningún impuesto cantonal sobre el patrimonio mobiliario, porque el último domicilio del causante no estaba en Suiza. Un inmueble suizo sí tributaría en su cantón de situación.
Impuesto español: tributación por obligación personal sobre el patrimonio mundial. La cuenta suiza debe figurar en la declaración del impuesto, con independencia de lo declarado en años anteriores en el modelo 720.

Caso 3: doble nacional hispano-suizo en Ginebra, tres hijos

Quiere favorecer a la hija que continúa el negocio familiar sin abrir un litigio.

Sin testamento: derecho suizo por defecto, cuota de libre disposición de la mitad. Puede atribuirle el 50 por ciento de la herencia además de su legítima.
Eligiendo el derecho español, posible desde el 1 de enero de 2025: la cuota de libre disposición caería a un tercio bajo el Código Civil, aunque subiría a tres cuartos si la ley personal aplicable fuera la catalana. La elección de ley no es un reflejo patriótico: es un cálculo, y en España depende además de la vecindad civil.

Caso 4: suizo residente en Valencia, piso en Ginebra

Ley civil: derecho español por defecto, artículo 21 del reglamento. Pero como nacional suizo puede elegir el derecho suizo por el artículo 22 y recuperar la cuota de libre disposición suiza, sin la limitación que pesa sobre los dobles nacionales domiciliados en Suiza.
Impuesto: el piso de Ginebra tributa según las normas del cantón de Ginebra por razón del lugar de situación, y España grava al heredero residente por todo el patrimonio recibido. El impuesto suizo satisfecho sobre bienes situados fuera de España es deducible, con el límite del tipo medio efectivo español.

8. Los seis errores más caros

  • Creer que la nacionalidad decide la ley aplicable. Por sí sola no decide nada. Solo cuenta la residencia habitual, salvo elección de ley expresa.
  • Liquidar con la normativa estatal viviendo en Suiza. Desde 2018 los residentes en terceros países pueden aplicar la normativa autonómica, y la diferencia llega al 99 por ciento de la cuota.
  • Otorgar testamento español sobre un patrimonio suizo sin cláusula de elección de ley. El testamento seguirá siendo válido en cuanto a la forma, pero la sucesión seguirá rigiéndose por el derecho suizo.
  • Dejar pasar los seis meses del impuesto de sucesiones. Corren desde el fallecimiento, no desde el cobro de los fondos suizos, y la prórroga hay que pedirla dentro de los cinco primeros meses.
  • Confundir herencia y previsión. Segundo pilar, pilar 3a y seguros de vida siguen una cláusula de beneficiario y quedan fuera de la masa: repartirlos en testamento no produce efecto alguno.
  • Dejar que conviertan la parte sin mirar el cambio. Sobre una cifra de seis dígitos suele ser la partida de coste más alta después del impuesto, y la única que el heredero controla por completo.

9. Recibir su parte desde Suiza: el coste del cambio

Una herencia hispano-suiza termina casi siempre con una transferencia en francos hacia una cuenta en euros. Es la última etapa, la que nadie prepara, y se cuantifica de forma muy sencilla.

Importe recibido desde SuizaCoste con un margen bancario del 1,5 %Margen ibani aplicableCoste con ibaniDiferencia
50 000 CHF750 CHF0,30 %150 CHF600 CHF
150 000 CHF2 250 CHF0,20 %300 CHF1 950 CHF
300 000 CHF4 500 CHF0,15 %450 CHF4 050 CHF
700 000 CHF10 500 CHF0,15 %1 050 CHF9 450 CHF

La tarifa de ibani es decreciente: 0,40 % hasta 10 000 CHF, 0,35 % de 10 000 a 50 000 CHF, 0,30 % de 50 000 a 100 000 CHF, 0,20 % de 100 000 a 250 000 CHF y 0,15 % por encima. No se añade ninguna comisión de apertura, de mantenimiento ni de transferencia.

Dos reflejos prácticos. Primero, facilitar a la notaría o a la entidad pagadora un IBAN suizo a su nombre: la parte llega en francos, sin conversión impuesta, y usted elige cuándo cambiarla. Segundo, no convertirlo todo de una vez si el calendario lo permite: sobre un importe alto, la evolución del cambio EUR/CHF pesa más que el propio margen, y nuestra página de previsión del tipo de cambio CHF/EUR ayuda a encuadrar esa decisión.

💱 Repatrie su parte de la herencia al tipo real

Cuenta con IBAN suizo a su nombre, 12 divisas, transferencias sin comisiones y un margen de cambio transparente del 0,40 % al 0,15 % según el importe. ibani es un intermediario financiero suizo con sede en Ginebra, no un banco: el objetivo no es sustituir a su entidad, sino tender un puente entre fondos en francos y gastos en euros, al tipo real de mercado.

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Puede simular el importe exacto que recibiría con nuestro convertidor de divisas. Si el patrimonio incluye un inmueble, nuestra guía sobre la fiscalidad inmobiliaria suiza para no residentes completa el panorama, y la del retiro del segundo pilar para comprar un inmueble en el extranjero trata el caso vecino de los capitales de previsión.

Fuentes institucionales: LDIP, RS 291 (Fedlex) · Oficina Federal de Justicia, derecho internacional privado · OFJ, certificados de herederos extranjeros · AFC, impuestos sobre sucesiones y donaciones · Reglamento (UE) 650/2012

Preguntas frecuentes

¿Qué ley se aplica a la herencia de un español fallecido en Suiza?

La ley suiza, si Suiza era su última residencia habitual. La nacionalidad del causante no determina la ley aplicable. El artículo 90 apartado 1 de la LDIP somete al derecho suizo la sucesión de una persona que tenía su último domicilio en Suiza, para todo su patrimonio. El reglamento europeo 650/2012, aplicable en España desde el 17 de agosto de 2015, llega a la misma conclusión: también se basa en la última residencia habitual del causante y se aplica incluso cuando designa la ley de un Estado tercero como Suiza. Un español que lleva diez años viviendo en Ginebra deja por tanto una sucesión regida por el derecho suizo, incluidos sus bienes situados en España. Esa convergencia solo se rompe si hubo una elección de ley expresa.

¿Se puede elegir la ley española para una herencia que se tramita en Suiza?

Sí, mediante una cláusula expresa en un testamento o pacto sucesorio, y desde 2025 incluso siendo doble nacional. El artículo 91 de la ley suiza de derecho internacional privado permite someter la propia sucesión al derecho de uno de los Estados de la nacionalidad. La revisión del capítulo de sucesiones que entró en vigor el 1 de enero de 2025 amplió esta posibilidad a los plurinacionales que también poseen el pasaporte suizo, algo antes excluido. Queda un límite claro: un ciudadano suizo no puede usar esa elección para eludir las normas suizas sobre la cuota de libre disposición, es decir, las legítimas. En sentido contrario, un ciudadano suizo residente en España puede elegir el derecho suizo con arreglo al artículo 22 del reglamento 650/2012, sin esa restricción.

¿Existe un convenio fiscal entre España y Suiza sobre sucesiones?

No. España no tiene ningún convenio para evitar la doble imposición en materia de impuesto sobre sucesiones con Suiza. Cada Estado aplica su derecho interno. Suiza grava el patrimonio mobiliario en el cantón del último domicilio del causante y los inmuebles en el cantón donde se encuentran, mientras que España grava al heredero residente por todo lo que recibe, esté donde esté. La corrección viene por vía unilateral: la ley del impuesto sobre sucesiones y donaciones permite deducir el importe efectivo del impuesto satisfecho en el extranjero por bienes situados fuera de España, con el límite del tipo medio efectivo español.

¿Puede un residente en Suiza aplicar la normativa autonómica del impuesto de sucesiones?

Sí, y es el punto que más dinero cambia. Tras la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 3 de septiembre de 2014 y las sentencias del Tribunal Supremo español de febrero y marzo de 2018, los residentes en terceros países, Suiza incluida, pueden aplicar la normativa de la comunidad autónoma correspondiente en lugar de la normativa estatal. La diferencia es enorme, porque varias comunidades autónomas bonifican la cuota hasta el 99 por ciento en línea directa mientras que la escala estatal va del 7,65 al 34 por ciento antes de coeficientes multiplicadores. Aplicar la normativa estatal por desconocimiento es uno de los errores más caros en un expediente hispano-suizo.

¿Qué plazo hay para liquidar el impuesto de sucesiones tras un fallecimiento en Suiza?

Seis meses desde el fallecimiento, prorrogables otros seis si la prórroga se solicita dentro de los cinco primeros meses. El plazo corre desde la fecha del fallecimiento, no desde el día en que llega el dinero de Suiza. El certificado de herederos suizo, necesario para desbloquear una cuenta en Suiza, suele tardar varias semanas o incluso meses, de modo que es habitual tener que liquidar en España antes de haber cobrado. Conviene por tanto solicitar la prórroga en cuanto se sepa que hay activos en Suiza, y prever la tesorería o pedir un aplazamiento.

¿El segundo pilar suizo forma parte de la herencia?

No. Las prestaciones de supervivencia de la previsión profesional suiza no entran en la masa hereditaria. Corresponden a los beneficiarios designados por la ley y por el reglamento de la caja de pensiones, en un orden preestablecido que empieza por el cónyuge superviviente y los hijos. Un heredero instituido en testamento no tiene derecho alguno si no figura en ese orden, y quien renuncia a la herencia puede aun así percibirlas. Lo mismo ocurre con el pilar 3a y el segundo pilar, que siguen su propia cláusula de beneficiario, aunque su valor de rescate puede computarse al calcular las legítimas. Los saldos del segundo pilar y de libre paso se tramitan por tanto con la entidad de previsión, en un expediente separado del notarial.